sábado, 3 de octubre de 2009

Un viaje en globo

Una tarde salimos de paseo, nuestra nave orejuda estaba preparada, con suficiente helio para volar grandes distancias, el viento brillaba por su ausencia lo que hacía aún más perfecta la ocación para este largo viaje, un picnic, una escapadita para disfrutar de un momento de soledad de a dos.
Una vez nuestro equipaje preparado cortamos la soga que nos mantenía en tierra firme y el globonejo de a poco se fué elevando, la vista era espectacular, el cielo azul con unas cuantas nubes.
Algo que nunca olvidamos llevar son nuestras cámaras, un viaje como este es para por lo menos sacar un par de fotos, nuestras temerarias ansias de conocimiento nos hicieron ir aún más allá de aquella montaña, no muy buenos eran las historias sobre lo que hay del otro lado, ya sabes, la gente ignorante cree cualquier disparate. Pero para caso de emergencia llevabamos nuestra burbuja.