martes, 29 de septiembre de 2009

Siempre mirando al cielo


Desde siempre esa ha sido una necesidad irresistible, el mirar al cielo, buscando algo, algo que antes no sabía qué era y que tiempo después creía que que conocía el motivo del por qué de esa acción. Lo que siempre salia era la sensación de estar en el sistema solar equivocado, cosas del azar, no?. De ahí que durante un tiempo creyó firmemente que no era de este planeta y que estaba en contacto telepático con otra entidad, entidad con la cual guardaba un estrecho lazo casi sanguíneo.
Y así pasó el tiempo y ese pensamiento fué menguando, pero no para desaparecer ya que nuevamente, en algunas ocaciones esa sensación vuelve a latir en su corazón, nuevamente decea tener esas alas para volar lejos, muy lejos. Un par de veces imagino que había partido, viajado muchos años luz y que en un momento quería volver a la tierra, encontrándose con la sorpresa de que ese planeta habia ya desaparecido hace muchos años y lo único que había ahí era polvo cósmico. Todo lo que ahí conoció había desaparecido para siempre, se fué a algún lado quizás. Hasta ese punto se es capaz de llegar cuando este irrefrenable deseo de partir de acá para volver al lugar de donde realmente nació.