domingo, 16 de noviembre de 2008

Impulsos Biomecánicos

La delgada línea que separa al hombre de la máquina.

Desde hace un tiempo he observado el comportamiento de las máquinas, en todas sus facetas y formas, es un hecho que realizan un trabajo "perfecto" pero esto cambio gracias a una simple galleta :-).

La galleta tenía en el centro mermelada, probablemente de frutilla, no lo recuerdo, y unas tiritas de chocolate encima. Resulta que me salió una galleta que tenía estas tiritas de chocolate por la parte de atrás. ¿Qué pasó entonces?.

De inmediato se me ocurrió que esto fué obra de una máquina, estás hacen las cosas porque siguen un algoritmo, un conjunto de órdenes a realizar y esta las realiza sin mas.
En el caso de la galleta esta máquina iba colocando el chocolate sin pensar en si estaban bien ubicadas o no, porque las máquinas no piensan, solo realizan órdenes y cálculos.
Y por eso salió esta galleta "deforme".

De haber sido un ser humano el que colocase el chocolate algo como esto muy probablemente jamáz hubiera ocurrido.

Entonces, ¿qué separa al hombre de la máquina?, pues para mí lo que lo separa es esa capacidad de razonamiento, del por qué, cómo, hacer las cosas, de pensar si están bien o mal y no de hacerlo por inercia como es el caso de una máquina.

No pretendo hacer un ensayo sobre esto, son solo cosas que veo y que las interpreto de esta manera.

1 comentarios:

Necro dijo...

Pero al menos estaba rica...no? prefiero las máquinas, no tienen el lío sentimental que las personas tienen, pero...quiero que veamos ESA pelicula, y que veas lo impresionante que un poco de cables puede llegar a ser :)